Desde el primer acercamiento sentimos que entendieron nuestra forma de vivir y nuestra relación con el lugar. El proceso de diseño fue muy claro y siempre tuvimos la confianza de participar en las decisiones importantes. Hoy disfrutamos una casa que se mantiene fresca de manera natural, con espacios que invitan a convivir y que enmarcan las vistas hacia el Tepozteco.